Espacio vital
Al laberinto de tu cuerpo
le gusta jugar cada noche
a que me pierda
buscando la salida de mi verso.
Le gusta jugar con mi rumbo
con mi reloj de pared
con mi Trankimacín
con mi radio, mi cama, mi mundo.
Con el rio de sueño nocturno
que recorre erógenos meandros
arrollándome en tus labios
siempre húmedos y taciturnos.
El laberinto de tu cuerpo
simplemente disfruta jocoso
de mi errante
y serpentina búsqueda del deseo.
Y puede que sea fruto de las ganas
pero el laberinto de tu cuerpo
se parece cada vez más
a las arrugas de mi cama.
miércoles, 17 de junio de 2009
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