Instrucciones para seguir viviendo, una vez hayas nacido
A ese conjunto de elementos
creado en forma de bóveda
que se mueve a la vez que mis pies
pisan sin querer
la sombra del zenit,
se llama vida.
Este artificio por dios perpetrado
está fielmente sujeto a mi cuerpo
por un intrincado sistema de hilos
que enredan mis manos
y no alcanzo a vivir.
Pero sigue la vida.
Es recomendable no ser sumiso
a la trayectoria que dibuja el deseo del cimborrio
tampoco recomiendo, ni animo
a cortar la maraña que nos alejan de un cobarde velorio.
Yo, como consejo,
cogería al menos uno de esos cordones
y lo convertiría en rienda hasta llegada la noche.
jueves, 30 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario